sábado, 12 de abril de 2008
Todo carecía de sentido, la razón me hostigaba cual pregunta que termina en puntos suspensivos. Caminaba exclamando: "¡¿por qué?!¡¿por qué mi vida no logra ser igual a la de cualquier otro signo?!". No concebía que el Verbo lograra hacer lo que quisiera... Mientras la coma, gozosa y gustosa ¡detenía a su paso la vida de los demás! y nadie le decía nada. ¡Y qué decir del guioncito! se creía mucho separando diptongos, triptongos y demás 'tongos'... pero así era feliz.
Por el vecindario sentía ser el único objeto indirecto alrededor. ¡No lo soportaba! Así que corrí, como signo interrogatorio, sin saber a dónde ir. Corrí, corrí sin fijarme en espacios ni morfemas, sin ser capaz de distinguir una tilde de una diéresis, ni siquiera oír las comillas al hablarme. Corrí, corrí hasta desgastarme entre paréntesis perdidos, aclarándome el camino pero sin poderlos tocar.
Y de un simple sujeto pasé a ser un punto. Y al pensar: "¡al fin!¡soy otro!"... me di cuenta que era punto final.
*Espero que aquellos entendedores les haya arrancado alguna sonrisa (aunque sea sarcástica)
-kipa "nadie es tan pobre para no regalar una sonrisa, ni tan rico para no necesitarla" ^.^
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